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Álex N. Lachhein: ‘El accidente, no creo que fuera intencionado. La fuga del virus de China en cambio, sí’

Conversación tranquila de @jmfrancas con Álex N. Lachhein (@Kirghisz). Naturalista de campo, articulista en prensa, y divulgador medio-ambiental en programas de radio como «Caza, Pesca y Naturaleza» (Radio Intereconomía), o de televisión como «El Gato al Agua» y «La Redacción Abierta» (El Toro TV) o «Cuarto Milenio» (Cuatro TV).

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JMF: ¿De dónde viene el virus que nos trae de cabeza?

ANL: Pues mira: después de haber analizado durante los últimos tres meses una tonelada de artículos de investigación e informes científicos de las principales revistas de ciencia del Mundo, y de hablar también con muchos expertos mucho más sabios que yo, me inclino a pensar (con toda la prudencia posible), que el virus fue un accidente no intencionado con origen en un laboratorio de Wuhan. Puede que fuera un experimento que se les fuera de las manos a los chinos al contagiarse alguna persona con un animal de experimentación, y que luego lo propagara por ahí, o que fuera el mismo animal el que se escapara, contagiando después a otro huésped o incluso directamente al humano. No lo sé. Pero lo que está claro, es que el CDC de Wuhan está a sólo 280 metros del famoso mercado de mariscos. Y yo, en las casualidades no creo. Todas las papeletas de la rifa las lleva por ahora una especie de murciélago chino de herradura, el Rinolophus affinis, con el que se experimentaba allí, y que tiene el mayor porcentaje de parentesco con el SARS CoV-2: un 96,2%. Eso sí, falta un 3,8% de similitud genómica, lo cual lo convierte en sospechoso pero no en culpable absoluto del brote. Aún no. Lo que sí se sabe, es que tuvo que ser una zoonosis. Eso, seguro. Y que también los primeros infectados no tenían nada que ver con el famoso mercado, y que según el Dr. Peter Foster, de la Universidad de Cambridge, tuvieron que infectarse con un virus que ya pululaba por Wuhan desde septiembre del 2019. Y no descartemos tampoco la teoría del guano, que tiene muchos visos de ser posible también.

JMF: ¿Qué es la teoría del guano?

ANL: No se puede formular ninguna hipótesis sin tener en cuenta un factor que a nadie se le ha ocurrido mencionar hasta la fecha: la agricultura y el guano (excremento de murciélago). Desde tiempo inmemorial el ser humano se ha servido del guano, fundamentalmente de aves marinas, para fertilizar sus campos. No sólo aves; también murciélagos. Sobre todo, en zonas de interior sin salida al mar. El guano es un fertilizante natural que tuvo su auge hasta el descubrimiento de los abonos químicos como los nitratos naturales primero, y los sintéticos después. Hasta para fabricar pólvora se utiliza guano de murciélago. Y para cultivar cáñamo (marihuana), también. De hecho, es el mejor abono para esta actividad. Para recolectar guano hay que ir a las guaneras (depósitos de excrementos) y recolectarlo. En el caso de gaviotas, los acantilados marinos. En el de los murciélagos, cuevas infectas e insalubres, en las cuales el polvo de guano en suspensión está presente en el aire cerrado de las cavernas de tal forma, que se puede cortar con cuchillo. El contacto con este guano no sólo puede exponer al humano a los virus, sino también a la peligrosísima Histoplasmosis, enfermedad mortal en muchas ocasiones, y que está producida por el hongo Histoplasma capsulatum presente en el murciélago. Dicho mal, que se transmite por esporas del hongo en suspensión, manifiesta además parecidos síntomas al Covid-19 (fiebre, tos seca, dolores, diarrea, etc…). En todo el Sudeste asiático se utiliza guano para cultivar los campos desde siempre. Es un abono de altísima calidad con grandes cantidades de nitrógeno, fosfato y potasio. Barato y natural. Sólo hay que meterse en una cueva maloliente armado de guantes, máscaras, sombrero, etc. y llenar cubos y cubos con él. Pues bien: en medios chinos circula también la información de que, al parecer, hay fuertes evidencias de que el paciente cero del presente brote vírico, era (y es) un hombre de 55 años que había recolectado guano de murciélago en unas cuevas del área de Wuhan (a unos 90 kms.) para su explotación agraria, y que tras exponerse al patógeno contagió a otras quince personas más, algunas de ellas, relacionadas con el mercado de mariscos de Wuhan. Asombrosamente, el hombre y toda su familia, sobrevivieron a la enfermedad. El profesor en microbiología Vincent Racaniello, de la Universidad de Columbia, es uno de los científicos que apoya esta posibilidad del agricultor de Wuhan y su granja de guano, en detrimento de la hipótesis del mercado o el laboratorio. «Creo que las personas cuando entraron al mercado de pescado, ya estaban infectadas (explica Racaniello). En los murciélagos, estos virus son virus intestinales y se eliminan por las heces de los murciélagos, lo que llamamos guano (…) Y si entras en una cueva de murciélagos, ésta, está siempre llena de guano. Y los agricultores de muchos países cosechan el guano para fertilizar sus campos». Ya en el estudio de la Dra. Shi Zheng Li de octubre del 2013 publicado en «Nature», en el que se relacionaba por primera vez un CoV de murciélago de herradura con la epidemia de SARS, se decía cómo se había conseguido aislar el virus a través de un cultivo de guano de murciélago, y como habían descubierto en este guano un patógeno que usaba el mismo receptor humano que el SARS-CoV para infectar células humanas: el ACE2. El receptor de la enzima convertidora de la angiotensina 2 (ACE2), se encuentra principalmente en los neumocitos, en lo profundo de los pulmones humanos. En una serie de pruebas de laboratorio utilizando líneas celulares de diferentes especies, los investigadores descubrieron entonces que el virus que habían aislado, podía infectar células epiteliales alveolares humanas, células de riñón de cerdo y las propias células renales de los murciélagos. Finalmente, en un estudio multidisciplinar publicado en «Science» en marzo de este año 2020 y llevado a cabo en el CDC coreano, se informa también posibilidad comprobada de infección por contagio aéreo en hurones.

JMF: Mucha casualidad es que donde hay un laboratorio que experimenta en virus, surja un virus que afecta a humanos sin tener nada que ver con el laboratorio… ¿te parece normal eso?

ANL: No es ni medio normal. No solamente existe en Wuhan el famoso Instituto de Virología y su laboratorio BSL 4 lleno de murciélagos y virus de los más letales del Mundo, no. Es que a 280 metros del mercado está el CDC de Wuhan, con los mismos murciélagos, ¡los mismos! (pues se cambian los cromos entre ambos laboratorios), y con un nivel de seguridad de sólo BSL 2. Es decir, la Dra. Shi Zenghli secuencia el 7 de enero el SARS-CoV-2 y dice al mundo que es casi idéntico en un 96,2% al de los murciélagos de herradura de su laboratorio y por tanto también, a los del CDC, y nos tenemos que creer que no, que el virus se propagó accidentalmente por una supuesta sopa de murciélago que en Wuhan nadie conoce, ni tampoco se vendían dichos animales en el «Huanan Seafood Whole Market». Eso, sin contar la estudiante de post-grado desaparecida del Instituto de Virología, ni que los primeros catorce infectados no tenían nada que ver con dicho mercado. Vamos hombre, si es blanco y va en botella, es que es leche seguro.

JMF: Entonces, ¿qué concluyes?

ANL: Concluyó lo que te dije al principio: zoonosis accidental en laboratorio infectando a un investigador, bien por mordedura, sangre, guano u orina de murciélago, o bien por fuga de algún animal de experimentación de cualquiera de los dos institutos de la ciudad. El accidente, no creo que fuera intencionado. La fuga del virus de China en cambio, sí. El PCCh se apresura a aislar fronteras de Wuhan al resto del propio país, pero no así con el resto del Mundo. Por ello Pekín y Shangai no están infectadas, y el planeta entero sí. Eso, tampoco es casualidad. Pudo ser un accidente, de acuerdo, pero aprovechado después muy convenientemente después como estrategia política. Aquí, de momento, sólo hay un beneficiado económico: China.

JMF: Pero Álex, laboratorios con este nivel de seguridad que tengan un accidente… como mínimo es raro y muy negligente ¿no?

ANL: Es difícil un escape accidental, ciertamente, pero no imposible. Tenemos que recordar el virus Marburgo, primo hermano del Ébola, con mortalidad del 50%, y cuyo reservorio es el murciélago egipcio de la fruta (Rosettus aegyptius). Los dos brotes conocidos simultáneamente en Belgrado, Franckfourt y Marburgo en el 1967, fueron debidos al contagio de unos cercopitecos verdes africanos (Cercophitecus aethiops). Es decir, un contagio accidental producido por unos monos de laboratorio. Y en China, ya tenemos el precedente del escape del SARS en el 2004 de otro laboratorio del CDC, que acabó infectando a nueve personas y matando a una de ellas. En aquella ocasión y según la prensa oficial, el Gobierno chino reconoció la negligencia del caso, castigando a cinco personas. Y precisamente del propio Instituto de Virología de Wuhan (WVI), tenemos la denuncia y tremenda preocupación de los diplomáticos estadounidenses destacados en China y destapada por «The Washington Post», en la que se expresaba la tremenda preocupación por los deficitarios estándares de seguridad del WVI tras su inspección del año 2018. Así pues, difícil la fuga, sí. Imposible, en absoluto. Quienes trabajan en dichos lugares, no dejan de ser humanos, con posibilidades de equivocarse.

JMF: Pues vaya seguridades más inseguras… de vergüenza. ¿No sería lógico que se les obligara a tener cura al fabricar un virus?

ANL: En estos laboratorios, en principio, no se fabrican virus: se investiga con virus naturales ya existentes, precisamente, para intentar dar con una vacuna. Desde ese punto de vista, no es factible que dispongan de una cura, que buscan, pero que aún no tienen. Otra cosa diferente es que en dichos lugares se investigara para fabricar armas biológicas. De ser ese el caso, evidentemente que deberían de tener la vacuna antes de usar un arma de esa naturaleza. Sin embargo, si damos por buena la versión oficial, en el WVI sólo se efectúa investigación médica. Y a mí, personalmente, me cuesta creer que en este caso estemos hablando de guerra biológica. No digo que no lo sea… pero me cuesta creerlo, la verdad.

JMF: ¿Me dices que en esos laboratorios los dos de Wuhan, no fabrican virus?

ANL: ¿Para qué intentar fabricar un virus nuevo, cuando es mucho más fácil y factible usar la estructura de uno ya existente e intentar modificarlo? Yo creo que trabajaban en eso en modificar envolturas proteínicas para conseguir un remedio de algo.

JMF: A eso me refiero a uno nuevo por modificación de otro existente. Eso no es buscar vacunas sino patógenos.

ANL: Las declaraciones de Luc Montagnier iban precisamente en ese sentido. Él hablaba de que buscaban una vacuna para el VIH, y se les fue de las manos.

JMF: Para buscar una vacuna, ¿hay que sintetizar modificaciones de un virus? Me cuesta entenderlo.

ANL: Evidentemente que a buen seguro trabajaban con modificaciones, pero con un fin sanitario.

JMF: No lo entiendo

ANL: Las vacunas no dejan de ser virus atenuados mediante una manipulación de laboratorio. Ya no se fabrican vacunas tan fáciles, como fue la de la viruela por ejemplo, que venía casi de serie dentro del cuerpo de una vaca (que de ahí le vino el nombre). No: para el resto de virus, o se manipulan para atenuarlos obteniendo así un antígeno, o no hay vacuna. Y eso hacen en los laboratorios: manipular y manipular, hasta dar con la combinación más adecuada, con la que probar luego en líneas celulares. Y van a ciegas, probando y probando manipulaciones, hasta dar con la adecuada. Y a veces, el asunto se resiste. Es el caso del VIH, del que aún no hay vacuna por ejemplo, y que era a lo que se refería Luc Montagnier: que en Wuhan estuvieran buscándola y sufrieran un accidente.

JMF: Si China hizo algo mal y se demuestra,  ¿deberá indemnizar al mundo?

ANL: Pues evidentemente que si se demostrara la responsabilidad del gigante asiático en la expansión de la pandemia, tendría que pagar. Pero, y ¿quién va a ser el guapo que obligue a pagar a China?, todo un gigante nuclear. No lo veo factible. A no ser, claro, que sus vecinos los rusos desestabilizaran el tablero de juego, aliándose en este asunto con Trump, y abandonando a los chinos a su suerte; lo cual, sería mucho suponer creo yo.

JMF: Me temo que China saldrá indemne. Mil gracias Alex, un abrazo y hasta pronto.

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Escrito por Josep Maria Francàs

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